Vida recobrada

Un día me dijeron,
Limpia tus manos,
Borra tu memoria,
Ajeno a sufrimientos,
Para renacer 
En la persona amada,
Entrelazaré tus manos,
Que ya olvidaron 
Toda caricia,
Desnudo ando,
Olvidando 
Los besos
Que un día
Pude dar.
Ese día,
cuando tú me ceñiste,
Una rosa de nieve
solo sentía,
gélidas caricias,
apenas sentía.
No quiero ser 
el lino 
que te apacigua,
que sane, perdone,
quiero ser 
el volcán 
que haga 
explotar 
todas las pieles,
las tuyas 
y las mías.
Déjame vivir así, 
en este torrente continuo,
Para que mi cuerpo
se desmantele 
en el tuyo,
y aunque tú me 
huyas un instante,
haré que tus 
manos muertas
recobren la vida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Al rio Manzanares

Sueños

Me pregunto si existo