Melodía

Te toco,
una susurrante
melodía,
que
en trino
se va
transfigurando,
escapando
en la espesura
de la ciudad,
así tú eres,
melodía,
coraza
de mi
corazón,
en los
azarosos
días de mi vida.
En esta
tarde
lluviosa
de abril,
Que hacen
temblar
ese
paseo
de acacias lleno,
que poblándose
va,
dando
lustre
a mi
urbana
vida.
Y mientras camina,
una parsimoniosa
debilidad
se va dilatando,
ese olor
a las primeras
flores
primaverales,
tus hebras
resplandecientes,
hacen
brotar
el sol
entre las nubes.
¡Oh tú!, eres,
sincera, singular,
apartas de mi
fugaces lágrimas,
ofreciéndome
el indemne mohín,
como el primer día,
divina melodía,
que vuelves
cuando
te necesito.

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