Todos los días, leyendo periódicos
Me abalanzo sobre
la pantalla del ordenador,
en busca de las portadas,
de nuestros eximios periódicos,
desde esta pequeña habitación,
con mis ojos raídos
por el dolor.
Eres válvula de escape,
eres referencia,
para
mantener
enhiesta
mi bandera roja,
Oyendo voy
todos los ruidos del mundo,
con sus números,
que todo cuadran,
y envileciendo
al ser humano van,
Veo las prisas
de este mundo,
que nos conducen
a interminables
precipicios.
Escucho
los zumbidos del mundo,
y todos sus lamentos,
intentas escuchar,
apenas puedes
comprender,
pero intentas gritar,
en las calles
vociferan gol.
En las portadas,
Seres humanos,
amarillos,
negros,
blancos,
mestizos,
mujeres,
niños
todos con
con gestos de dolor,
que explicaciones piden,
si es que la guerra,
pudiera tenerla.
Fotos de tanques,
fotos de casas derruidas,
Un día una belleza
Una exuberante negra
Una flor y su cuerpo
le ofrece a un soldado,
que le apunta
con su fusil.
Todas sus columnas
trazan la vida a
escuadras,
bendiciendo los buenos,
maldiciendo lo males,
preguntas no se hacen,
respuestas no pueden encontrar.
Y yo,
desde aquí,
cobijado en este
pequeño rincón,
miro hacia lo alto,
pidiendo explicaciones,
la gente encoge los hombros,
levanto la mirada cielo,
me pongo a comer,
soñar,
y tumbarme
en la cama.
A medida
que no entiendes
el mundo,
lo vas
comprendiendo.
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