Canto dolorido
Tarde fría y desapacible de una primavera atribulada, entre cuatro paredes ando, ese frío exterior a mi corazón ha llegado, dolorido por las noticias que llegan. Tanta melancolía, cierta tristeza se acomoda en mi alma, cegando el brillo del cielo madrileño, desaparecido este nublado día, secando mis lagrimas, recordando tus sonrisas, para hacerte saber, que tus dolencias son mis sufrimientos. En estos días tenebrosos una tormenta se apoderó de muchas ciudades del mundo, avanzando va, dejando secuelas profundas en nuestros turbados corazones, donde los agoreros aprisionarnos quiere. Mas este cáliz quiero romper, para decirte que no te rindas, para celebrar de nuevo nuestras victorias, nuestras derrotas, agarrate fuerte a mis brazos, no tus asustes de estos vientos, haremos que plantar nuevas flores, y tomados de las manos,. Te abrazaré, te sonreiré, para contemplar cada aurora, la inmensidad del Universo, Bramando, a grito pelado: ...