Buenos días Madrid


Ocho de la mañana son,
tazón de café con leche
y respectivos cereales,
Hoy no hay necesidad de vestirme
hoy no puedo pasear,
no puedo ir al Retiro,
ni al Rastro,
ando meditando ,
en esta perdida habitación,
como sobrevivir
a esta agonía temporal.
No se escuchan apenas coches,
el trino de algún pájaro,
quiero decir ¡Buenos Días!,
pero no tengo a quién dárselos.
Respiro muy despacio,
existo o no existo,
ando pensando,
soy real me voy preguntando,
ya nadie ve
mis tristes ojos verdes.
No puedo sentarme,
al cobijo de un árbol.
Hoy no sirve recordar
mis penas personales,
ante esta fantasmal vida,
pensando solo
en como gozar
con este corazón sobresaltado,
donde el murmullo de mis músicas,
relajando van mi tensa espera
Como tiemblo yo,
siento sobre mí
el temblor de los demás,
más tu solo
donde nadie es nadie.
Quisiera cantar con este poema,
pero ni sé siquiera
si será una nueva hoja,
que en esta primavera brote,
ya no sé si escribir o callar,
me encantaría que
me comprendieran
cuando hoy
estoy dando los buenos días,
en este mundo
al que le puedes entender,
y no comprender.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Al rio Manzanares

Sueños

Me pregunto si existo