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Mostrando entradas de abril, 2017

Aguas del Estrecho

¿Dónde los filósofos? Allá donde chocan maltrechas las aguas del Mediterráneo, con las bravas aguas del Atlántico, saltan, terribles danzas germinando va espuma de las olas. Acechándose van, deteniéndose al borde de la playa. Brillantes son las epidermis de estas olas, ensanchándose van, a punto de crear Una nueva tumba. Donde andará el amor a la sabiduría.  l a llamada   filosofía, haciéndose el viento incorpóreo, devorando todo fuego, el ser humano calla, ladrones matinales las luces van robando, incluso el silencio, desvaneciéndose en la espuma del mar inmenso.

En la impavidez

A parar fui al arroyo seco, buscando iba el recuerdo del agua, mis ojos dibujaron el cumulo de una nube, a suave brisa, de aquel valle despejando fue todo recuerdo de nubes. Las luces de la aurora descendía por los lomos de las montañas persiguiendo iban las estrías   de tu piel, alcanzando tu boca, llenándola fue del sabor de la vida, de palabras y orquídeas, indescifrables palabras, plantas que se fundían, diciéndole a la fuente seca, debajo de ti hay manantiales, los hay incluso en los desiertos infecundos, dale, dame ese sosiego, del ínfimo átomo, que ni un simple microscopio no puede ver, para darme ese movimiento, que me lleve al infinito de tu boca.

En la arena

Echando mis mallas a las corrientes De la playa, escapándose fueron de mis manos. Las aves marinas, revoloteando andaban, quemándose iba el horizonte, vanas fueron las palabras, desmayada iba quedándose la esperanza, recogiendo el último suspiro, los pájaros revoloteando andaban, muriéndose el ultimo amor postrero, entre las nubes negras, a punto de llover, Un velero sin rumbo, entre los cúmulos se fue perdiendo.

Azota el viento

Azota el viento mi rostro desnudo, crujen mis mejillas, he plegado mis hombros, frunzo el ceño, retuerzo mi boca, azota e viento, una y otra vez el viento golpea; en el profundo camino, se oye una brisa llegar, gemidora y caliente detenido es por el viento frio, sacude mi cara una y otra vez.

Ausencia

Que velero usaré para irte a buscar, toda vez que reposas a mi lado en forma de deseo, de belleza ignota, llevo ceñido el cilicio de la ausencia, andando herido, que mi muerte procuran, no hay tanto sueño para llenar este vacío

Tigre soy

Tigre soy, a punto de salir de una madriguera, mas no quiero salir de cualquiera, solo de aquellos quiero salir, que no escuchara el ladrido de un perro, yo solo quiero salir de mi cubil, cuando yo desee.

Me abandonarás

Crece ya el olivo  En el borde  De la carretera, En sus ramas, Emergen ya Los frutos retoñados, Esparcidos ya en los maizales,  Sembrados andan ya, Como alegres revoleras. Me abandonaras  En esta primavera, Cuando la granada Vierta sus sangres,  Ojos asombrados Vislumbran  La venidera  Cosecha. Me abandonaras, Clareando la tarde En la campiña, El día  Va llegando. Me abandonarás, Sin que te vea, Sin que te escuche, Mientras mi corazón No se da cuenta De que te has ido.

Finalizo el reposo indiferente

Si todo había acabado, porque no sonó el toque de queda, que hogueras se enlazan  para inflamar el pozo muerto del pasado, que hace fenecer ese reposo indiferente. Otra vez me siento sediento, destrozando otra vez mi cuerpo, arrebato de jugo,  que asciende  mi simiente, enmudecido,  creía estar, ahora siento, que, en mi estribor, tengo un nido, donde se pusieron  a cantar. Ya viene abril en la lontananza, por los arenales de mi vida, talándome los recuerdos, ese cobertizo perfumado de retoños rosales ¿Qué espera me calma resquicios? ¿Qué ambrosías  me das a beber  en las madrugadas, que destruyes  todas las promesas, amor nuevo?

Quo Vadis? (¿Adónde vas?)

Extenuado ando en mi fría habitación, rodeado de todo tipo de dolores, un corazón quebrantado, en este confín del mundo, viendo, leyendo, contemplando las barbaries del mundo. Avanzando voy, con exasperante lentitud, temblando voy, susurrado mi grito. ¿Adónde vas, triste humanidad? Cientos, miles, cientos de miles van caminando,  sin dirección conocida, huyendo van de las barbaries, regueros de sangre nos indican la ruta, muertos de espanto van, que a morir vienen  al mar de los muertos,  sobre sus espaldas suplicios van llevando ¿Adónde vas, triste humanidad? Modernos cesares, santifican estos tiempos, portadores de la libertad proclaman, una llave en sepulcro la convirtió, todo lustrosos,  vestidos con sus oropeles, nos lanzan sus trompetas, clamando contra las persecuciones, contra la pobreza, más lucen su poder, poniendo, derribando gobiernos, quemando esperanzas van ¿Adónde vas, triste human...

Volar quiero

Desplegando voy mis alas rotas, quiero aprende a volar, ando esperando toda una vida deseando remontar, alzando la vista desde las alturas, rompiendo mis ojos vencidos, queriendo aprender a mirar, toda una vida para ser libre, volando sin descanso en esta noche oscura, resonando gritos, que nadie escucha. desplegando voy mis alas rotas, quiero aprende a volar, toda una vida, esperando alzar el vuelo

Nocturno de Madrid

Ha caído la noche sobre Madrid, envuelta en su hongo de putrefacción, que tu garganta va secando, va levantando la aurora, impertérrito hongo sigue cubriendo  la ciudad, mas ese azul, esos azules, hermosos  siguen siendo,  la gente va deprisa, no tiene tiempo, ni ganas,  de pensar en naderías, ya solo nos volvemos  alegres al calor de un bar, vamos gozando, creyendo  que es la ciudad, que nunca fue,  algún día sus cielos azules nos devolverán  las brisas de la vida,  que derroten esa ciudad en su urna de cristal

Date a volar

Colmadas andas las corolas de un néctar fino, el alma del gusano quedo viejo, mañana será joven. cuando vuele  como mariposa, recorriendo los bosques, paladeando las flores,  algunas de ellas a las playas llegarán, andan sedientas  de primavera. Ahora tú, buscando sendas vas, mueres de sed, mueres de amor, en el mar anda tu nave  esperando, quiere  llevarte  a los mejores  encantos, corres, caminas,  mas te sabe  poco, quieres volar, como te entiendo, Vuela, vuela. amor, recuerda  que no llevas alas, sé que mi amor ya no te detiene,  se va haciendo de noche. Vuela, vuela,  ya volverás a mi  para curarte el corazón partido,  todas las flores saben a mí.

Un suelo que pisar

Una senda por caminar es lo que necesito, nada más, nada menos, tengo ganas de tener los pies hinchados,  magulladuras en mi pecho, la cabeza firme, tener para mi las ideas puras, las ideas impuras,  quiero tirar al mar la llave de lo eterno, solo deseo Un camino por el que andar, Nada más, nada menos, transitando ufano de mi librepensamiento, me basta ya solo eso, un suelo que pisar.

No quiero más secretos

Atrás quedaron los misterios, los luceros del alba me despertaron, nada nuevo  en este nuevo amanecer, las crueles galerías  de la vida,  seguirán  perennes  en esa ciudad fragmentadas queda sus calles, apenas me  dejan ya deslizarme por los agujeros deseados, la ciudad  anda llena de cepas, de humos que te envuelven, que no me dejan llover, acudan a mi vida esas manos, que recogen el llanto, la caricia, no  quiero más secretos.

Sale de mi boca

Cuando digo hola, el futuro desapareció, cuando dicen silencio, escucho los primeros bisbiseos, cuando no pronuncio nada, Un grito imperceptible sale de mi boca