Finalizo el reposo indiferente
Si todo había acabado,
porque no sonó
el toque de queda,
que hogueras se enlazan
para inflamar
el pozo muerto
del pasado,
que hace fenecer
ese reposo indiferente.
Otra vez me siento sediento,
destrozando
otra vez mi cuerpo,
arrebato de jugo,
que asciende
mi simiente,
enmudecido,
creía estar,
ahora siento,
que, en mi estribor,
tengo un nido,
donde se pusieron
a cantar.
Ya viene abril
en la lontananza,
por los arenales de mi vida,
talándome los recuerdos,
ese cobertizo
perfumado
de retoños rosales
¿Qué espera me
calma resquicios?
¿Qué ambrosías
me das a beber
en las madrugadas,
que destruyes
todas las promesas,
amor nuevo?
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