Un Nuevo Mandamiento
Esa
mayoría silenciosa,
esos
tenderos,
que
solo piden tarjeta bancaria,
esos
amigos tan silentes
ante
tu soledad,
esos
porteros, modernos policías,
esos
banqueros que solo avales quieren,
no
me perdonan este loco sentimiento,
deseando
belleza y buen humor.
Sabiendo
que no me comprenden,
me
miran con desprecio,
y
contando sus dedos
te
dicen :“Tú estás loco”,
pareciera
que me tienen miedo,
yo
solo quiero que
mi
voz escuchen
Ellos
tienen el poder,
los
dioses de su parte,
sus
dineros y mis dineros,
exigiendo
el respeto,
que
ellos no tienen por mí.
Yo
quieras tener una dicha,
ellos
proclaman que es un exceso,
mi
sonrisa les parece una locura,
mis
deseos un escándalo,
empiezo
a propalar
un
nuevo mandamiento,
para
que no confundan
la
luz por las llamas de un fuego.
Quisiera
caminar libremente,
al
amparo de una nueva luz,
en
pleno éxtasis y aires nuevos,
donde
hayamos destruido
todos
los actuales relojes,
que
nos marcan la vida.
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