Una carta
Camino por mi
solitaria habitación,
diciéndote querida,
con temblorosa voz,
sin palabras me quedé,
acariciarte no consigo,
te convoco querida,
para darte
una parte de mi vida.
Digo Amada,
y te veo
con tus ojos mirándome,
mirándote,
entrelazados por el amor,
estar así,
siendo igual
vida o muerte,
bajando las persianas,
para decirte Amada,
mientras tú
andas lejos ahora,
yo parado ando,
mirando tus fotos,
pensando en tus miradas,
enajenado ando
en esta fría habitación,
anhelándote,
doblando tus vestidos,
olerlos,
decirte al fin
Amada.
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