No tropezaré otra vez
En esta habitación,
se acurrucan los rincones,
apearme deseo
de ese jadeante caballo,
resonando van sus cascos,
voy diciéndole
galopa animal.
El compañero de piso
No le puedo decir
apurate ya,
debemos salir
de este destartalado piso,
a desahuciarnos vienen.
Ya no haré,
como cuando joven,
regirme,
cuando mi madre
rezaba por
encarcelados,
enfermos y pobres.
Ya no asestaré puñetazos,
la sangre me asusta,
otro domingo
a comer te invitaré,
basta ya
de tropezar
con la misma piedra.
Comentarios
Publicar un comentario