Rumbo nuevo
Días de fiesta,
una ciudad primaveral,
de nuevo los abrazos, los besos,
proclamando una felicidad,
que aseguran te llegarán,
así es que
hablan del amor.
Vas caminando
entonces,
por calles angostas,
impregnado aún
de esperanzas.
Más ya observaste
rostros sombríos,
solo capaces
fueron de decir,
es vano tu caminar.
Tembloroso y cansados pasos,
esta ciudad
se fue quedando vacía,
todo una nube negra,
apoderándose
de sus calles
y sus viandantes.
Miré al cielo,
miré al suelo,
mis ojos suplicaron
dadme asilo,
almas no
asomaron
a los balcones,
una abrumadora
polvareda
se formó,
saliendo un
fantasma
que al oído me dijo,
debes perder la esperanza,
el amor y la solidaridad
yo solo soy ya
el recuerdo
que no dejan ir,
un desencanto me inundo,
quise rendirme esta vez,
al sentir inútil mi viaje.
Reposar quiero,
antes de iniciar
mi camino,
en esta agreste ciudad,
otro camino
has de abrir,
el fantasma me velaba,
canticos fúnebres,
escuchando
toda la noche,
despertando de nuevo,
el limbo fantasmal
desapareció,
de nuevo,
ajustarme las sandalias,
rumbo nuevo,
sobre mi llevo
los nuevos dolores.
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