Un milagro
Un prodigio me ha sucedido,
en mis manos
flores me nacieron,
mi amada me besó,
y brotaron
en esta extraña
primavera,
dando luz
a mis ojos dan.
Más de pronto,
a cantar me puse,
con esta nueva dicha,
pero que pudo
suceder en esta vida,
que llantos y alegrías
se fueron sucediendo.
Voy por las calles,
mirándome como extraño,
como loco de atar,
por decirles
que en mis manos,
nacieron flores,
solo entiende,
que no hay
más trigo,
que el de los trigales,
o cuando susurro,
llevo mi dulzura,
solo un niño
quieren ver.
En una celda
me pueden cerrar,
seguiré cantando,
que de mis manos
nacen flores
Comentarios
Publicar un comentario