Hola, buenos días
Son ya las diez de la mañana,
desayunado estoy,
vestido informal,
voy paseando,
haciendo nada,
hablando por hablar,
pensando sin pensar.
¡Que alegría tengo!
Escucho el trino
de un jilguero,
que con su canto,
nos explica,
cuan sencilla es la dicha.
Tomo aire despacio,
pausadamente,
con delicia,
voy pensando,
sintiendo mi sangre brotar,
declamo de nuevo
¡Buenos días, buenos días!
No soy nada,
más existo yo,
todo lo que me rodea,
existe,
todos son la realidad diaria,
saludo a los árboles,
saludo a ese azul radiante,
que muriendo el yo,
inmerso en la nueva vida,
mirando la mañana,
la evidencia increíble
¿Donde anda su secreto?
En unos, en otros,
en tirios y troyanos,
para todos está.
Olvido mis penas personales,,
mi corazón se sobresalta,
cuando una breve gloria
inunda mi vida,
queriendo ser un canto,
más allá de mí mismo.
Andan temblando,
todas las hojas,
un secreto se dicen,
nadie es nadie,
ese murmullo
a los labios llegan.
Comprended cuando digo
Buenos días,
no soy el hombre que habla,
ya no soy el que escribo,
solo su gozo soy
que humano se haga,
cuando él ha callado.
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