Las cuatro paredes

Las cuatro paredes de mi habitación,

a una calle vacía dan,

manojos de nervios tengo,

hasta moverme

me empieza a cansar,

Amada mía,

que mis llaves tenías,

entre dos

podíamos ser

nuestros libertadores.

¡Ay! Las paredes rotas,

me duele todo,

en esta larga noche,

buscando

un tercer brazo,

que me lleve

de un lado a otro.

Sombrío por mi pena,

de negro me pongo,

cuando estalla,

apenado hombre

no encontrarán.

Penas son mis sueños,

pena es mi paz,

penas son mis batallas.

Ya no lucho

contra mis penas,

ya solo susurro,

cuanto penamos,

para morir un día.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Al rio Manzanares

Ese negro corcel

Aprendiendo a caminar hacia la eternidad (Cántico de la amistad)