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Huelga

Esa huelga, donde todos vayan, emergiendo de cada uno de nosotros, que nuestro cuerpo se mueva. Huelga de obreros, de conductores, de maestros, de médicos, de mujeres, de hombres. Debe y tiene que ser grande, que hasta el amor se pare, todo tiene que ser detenido, todos los relojes, las puertas de los colegios, autobuses y metro, carreteras vacías, puertos sin barcos. Una huelga, que no permita respiración alguna, atronando un silencio profundo, necesitamos escuchar los pasos de los modernos tiranos como se marchan.

Esa semilla

Como deseo que tu dedos se enreden en mi pelo, como quiero tus besos en mi espalda, acurrucame otra vez. Dime grandes verdades, o también dime mentiras, o dime que soy el hombre de tu vida, y morir en mi quieres, cosas sencillas, repetidas. Ven, dibújame el rostro, mírame los ojos, hazlos sonreír, como si fuera la vida en ello. Gotas de lluvia, quiero que seas, que andes en mi cuerpo, primeras lluvias primaveras, primero despacio, luego aguacero, todas las cosas frágiles y desnudas, o quizás esa semilla, que haga brotar un nuevo árbol. Se esa caricia que haga morir el paso de tiempo, todas las guerras, la cercana muerte.

Ven Junto a mí

Ven junto a mí, hagamos frente a la adversidad, a esta dura soledad, a la fiebre de vivir. Ven junto a mí, no solo un momento, no seas más un recuerdo, quisiera escuchar tu cercana voz, hazme un regalo de bienvenida. Vente a junto a mí, hagamos final a nuestros sueños, hablame de tus sufrimientos, yo los soportaré sobre mis hombros, agárrate a vivir, ven junto a mi, sé mi musa, mi mejor poema.

Habitó en mí

Habitó en mi un ave, en mis venas, corrían rosas rojas con espinas, un clavicordio sonaba en los latidos de mi corazón. Amé y no amé. Muchas veces me amaron, estuve triste, estuve alegre, tuve primaveras, tuve otoños, quise ser lo más feliz posible. Aquí reposa el polvo de una ave, de una rosa roja, de un clavicordio.

Vuela la luna blanca

oches de lunas blancas, parecieran las mismas de siempre, más siempre no son las mismas, cuando vemos las cosas ya han sucedido, Tiemblan, de nuevo, sus luces, tiembla el agua de la playa, tiemblan las lágrimas de mis ojos; mis carnes se mueven, temblando mi alma. La luna me quiere hablar, moviendo sus labios, me dice “ Transito, querer, enigma”. Mis carnes muriéndose van, arqueándose el alma, vuela la luna blanca, afligida, encogida.

Aprendiendo a caminar hacia la eternidad (Cántico de la amistad)

Desbordante emoción, viendo las flores nacer, te he visto ya desnudo, tras el duro invierno, con los años te me hiciste noble, renaciendo vas, todos los días, llegando a ser mi dulce confidente, cuantas veces, te he contado mis aventuras, mis penas, mis alegrías, en la primavera te regalo flores, cada noche vemos estrellas, vamos creciendo en la vida, mas yo sigo mi camino, andas a mi lado, nos empezamos a cuidarnos mejor. Presto ando a escucharte, para aprender de tu sabiduría, yo siempre caminaré en este mar de dudas Otro día alegre tuve hoy, volví a leer, el amigo que tantos días no leí, esa Alicia, cuantas alegrías me da, más tiempo quisiera darte, las nubes grises, ya pasaron a ser días calurosos de azules brillantes, Querida amiga, contigo la vida tiene otro sentido, leyéndote, alegría recobro, los arboles recobran su savia, me vas trayendo los mil secretos de una vida venturosa, seguiremos ...

Rumbo nuevo

Días de fiesta, una ciudad primaveral, de nuevo los abrazos, los besos, proclamando una felicidad, que aseguran te llegarán, así es que hablan del amor. Vas caminando entonces, por calles angostas, impregnado aún de esperanzas. Más ya observaste rostros sombríos, solo capaces fueron de decir, es vano tu caminar. Tembloroso y cansados pasos, esta ciudad se fue quedando vacía, todo una nube negra, apoderándose de sus calles y sus viandantes. Miré al cielo, miré al suelo, mis ojos suplicaron dadme asilo, almas no asomaron a los balcones, una abrumadora polvareda se formó, saliendo un fantasma que al oído me dijo, debes perder la esperanza, el amor y la solidaridad yo solo soy ya el recuerdo que no dejan ir, un desencanto me inundo, quise rendirme esta vez, al sentir inútil mi viaje. Reposar quiero, antes de iniciar mi camino, en esta agreste ciudad, otro camino has de abrir, el fantasma me velaba, canticos fúnebres, escuchan...