Esa semilla

Como deseo que tu dedos

se enreden en mi pelo,

como quiero

tus besos

en mi espalda,

acurrucame otra vez.

Dime grandes verdades,

o también dime mentiras,

o dime que soy

el hombre de tu vida,

y morir en mi quieres,

cosas sencillas, repetidas.

Ven, dibújame el rostro,

mírame los ojos,

hazlos sonreír,

como si fuera

la vida en ello.

Gotas de lluvia,

quiero que seas,

que andes

en mi cuerpo,

primeras lluvias primaveras,

primero despacio,

luego aguacero,

todas las

cosas frágiles y desnudas,

o quizás

esa semilla,

que haga brotar

un nuevo árbol.

Se esa caricia

que haga morir

el paso de tiempo,

todas las guerras,

la cercana muerte.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Al rio Manzanares

Sueños

Me pregunto si existo