El encuentro

Todo lo que

te digo

es por ti,

cuando rozo

tu mano,

te susurro al oído,

sollozan mis ojos

al mirarte.

En la noche

de los tiempos

estuviste,

más ya hoy

pude verte.

Zarpando en

sueños eternos,

vagando

calzadas rocosas,

te soñé

al llegar al mundo,

en los recreos colegiales

ya te vi,

te amaba ya

en la mujer

que conocí.

En cada fracaso,

en cada alejamiento,

en esas largas tardes,

sin nadie a mi lado

noches sin final,

todo estos andares,

todo estos recovecos,

rendido fui a parar,

a un lugar,

donde tu ibas a pasar,

pisando

la misma acera,

dos corazones

tuvieron su encuentro.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Al rio Manzanares

Sueños

Me pregunto si existo